El arte me emociona, necesito encontrar la realidad a través de la pintura, de la poesía y la contemplación en silencio de algo bello. Después trato de alcanzar ese tiempo perdido en el que solo se aprende a morir.
Mi padre, Jesús Parrina, también decía cosas, pero eran “harina de otro costal” no había posibilidad de hacerse el remolón con lo que él decía. Se definía como negociante, es decir, que se dedicaba a hacer negocios, y era verdad, siempre tenía algún negocio...
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La plaza de la torre no tiene torre, no hay arroyo en la plaza que lleva su nombre, la de la fuente no tiene fuente, en las palmeras no hay palmeras, el helechal no tiene helechos ya, pero regreso. Una y otra vez, regreso a los paisajes de mi memoria,...
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Lo de bocadillos bajo el nombre –supuesto reclamo turístico- me parecía fantástico, a pesar de que normalmente no los había, ni tampoco turistas. Aquel pequeño bar con vistas a la plaza de España esquinado con la calle del Consuelo se encontraba en el...
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Era mi madre –la andaluza-, por entonces, una señora que no tenía tiempo para envejecer, poblaba su no muy espesa cabellera, además de un gran ingenio para mantenernos alimentados y vestidos, pelo corto moreno fino, su suave piel sin vello -para envidia...
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