El arte me emociona, necesito encontrar la realidad a través de la pintura, de la poesía y la contemplación en silencio de algo bello. Después trato de alcanzar ese tiempo perdido en el que solo se aprende a morir.
Soy de tu llanto
de tus labios
de tus primaveras,
de tus horas,
tu, el paso siempre firme,
yo, el incauto,
y te amo
por fuerza de mirarte un solo instante.
No necesito más que tu descanso en mi agonía,
los surcos de tus manos en las mías.
Y te quiero a fuerza de reírte,
con solo oírte, mi alegría,
porque me ganas, me ganaste,
¡Madre mía!