El arte me emociona, necesito encontrar la realidad a través de la pintura, de la poesía y la contemplación en silencio de algo bello. Después trato de alcanzar ese tiempo perdido en el que solo se aprende a morir.
De vez en cuando la vida me besa en la boca, se hace a mi medida, me hace feliz como un niño, se toma un café conmigo, me regala un sueño, me eriza la piel y me faltan las palabras, me gasta una broma y me despierta haciéndome ver que todo era mentira.
Para aquéllos que me engañaron, pero que en realidad se engañaron a ellos mismos, porque yo disfruté de ese momento de ensueño.