El Papa Francisco, ha declarado que la iglesia actual, su iglesia, no le gusta, una iglesia salpicada de ENVIDIAS, CELOS Y GUERRAS, preocupada excesivamente por sí misma, y un mundo donde triunfa una economía que mata, a través de la exclusión y la inequidad.
El Papa pide una renovación de la iglesia y del propio papado y hace un llamamiento urgente a los políticos para que luchen contra la tiranía del sistema económico "NO COMPARTIR CON LOS POBRES LOS PROPIOS BIENES ES ROBARLES Y QUITARLES LA VIDA, NO SON NUESTROS LOS BIENES QUE TENEMOS SINO SUYOS"
Bienvenido el sentido común y la buena voluntad, aunque te cueste la vida amigo Francisco.