El arte me emociona, necesito encontrar la realidad a través de la pintura, de la poesía y la contemplación en silencio de algo bello. Después trato de alcanzar ese tiempo perdido en el que solo se aprende a morir.
No confundas
el valor con el precio
ni el dinero con el aprecio.
Mis poemas no se venden,
no tienen precio ninguno.
Su valor, si tiene alguno,
solo es el de escribirlos,
y el aprecio por leerlos.