El arte me emociona, necesito encontrar la realidad a través de la pintura, de la poesía y la contemplación en silencio de algo bello. Después trato de alcanzar ese tiempo perdido en el que solo se aprende a morir.
Mientras creo, adquiere el tiempo una soportable lentitud de sabiduría y aprendizaje. Cuando dejo de crear, de nuevo, se adhiere su insoportable y constante pulcritud de mortalidad.
El arte me emociona, necesito encontrar la realidad a través de la poesía, la pintura y la contemplación en silencio de algo bello. Después trato de alcanzar ese tiempo perdido en que sólo se aprende a morir.
Vivo por envidia al incondicional amor que me profesan unas pocas personas, mi madre, mi pareja, mis hermanos, algunos amigos. Escribo corroído por la envidia que me provocan Neruda, Benedetti, Lorcan, Cervantes etc...